
Creciendo en lo oculto
- yaritzabarreto7

- 31 may
- 2 min de lectura
Creciendo en las manos de mi Buen Jardinero
Día 3: Creciendo en lo oculto
Lectura bíblica: Colosenses 3:3
“Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.”
Reflexión
Cuando observamos un jardín, solemos admirar las flores, los colores y la belleza que se encuentra sobre la superficie. Sin embargo, gran parte del crecimiento ocurre donde nadie puede verlo.
Antes de que aparezcan los primeros brotes, la semilla permanece enterrada en la oscuridad. Durante un tiempo, parece inmóvil. Parece que nada está sucediendo. Pero debajo de la tierra, una transformación silenciosa está tomando lugar.
La semilla está creciendo.
Muchas veces vivimos temporadas similares en nuestra vida espiritual.
Oramos y no vemos respuestas inmediatas. Servimos fielmente sin recibir reconocimiento. Seguimos creyendo mientras las circunstancias parecen permanecer iguales. Desde nuestra perspectiva, puede parecer que estamos estancadas.
Pero el Buen Jardinero nunca está inactivo.
Mientras nosotras observamos la superficie, Él trabaja en las profundidades. Está fortaleciendo nuestra fe, formando nuestro carácter, enseñándonos a depender de Él y desarrollando raíces que sostendrán el crecimiento futuro.
Las raíces siempre crecen antes que las flores.
Y aunque las flores llaman la atención, son las raíces las que sostienen la vida.
Vivimos en una cultura que celebra lo visible, los resultados rápidos y los logros que todos pueden admirar. Sin embargo, Dios muchas veces realiza Sus obras más profundas en los lugares ocultos.
Es en el secreto donde aprendemos a orar.
Es en la espera donde aprendemos a confiar.
Es en la quietud donde aprendemos a escuchar Su voz.
Quizás hoy te encuentres en una temporada donde sientes que nadie ve tu esfuerzo, tus lágrimas o tu crecimiento. Tal vez te preguntas si realmente estás avanzando.
El Buen Jardinero quiere recordarte que el crecimiento no siempre es visible.
La ausencia de flores no significa ausencia de vida.
Aunque aún no veas el fruto, Dios sigue obrando.
Cada oración, cada paso de obediencia, cada acto de fe y cada momento de intimidad con Él está fortaleciendo las raíces de tu alma.
Lo que hoy parece oculto mañana podrá florecer para Su gloria.
Confía en el proceso.
El Jardinero sabe exactamente lo que está haciendo.
Para reflexionar
¿Hay áreas de tu vida donde sientes que no estás viendo resultados?
¿Qué lecciones crees que Dios está desarrollando en ti durante esta temporada?
¿Estás valorando las raíces tanto como las flores?
Oración
Amado Padre, gracias porque aun cuando no puedo ver todo lo que estás haciendo, puedo confiar en Tu obra. Ayúdame a permanecer fiel durante las temporadas ocultas y a recordar que el crecimiento más importante muchas veces ocurre lejos de la vista de los demás. Fortalece mis raíces en Ti y enséñame a descansar en Tus tiempos perfectos. Que mi vida permanezca firme y produzca fruto para Tu gloria. En el nombre de Jesús, amén.
🌿 Verdad para atesorar:
“Las raíces que Dios desarrolla en secreto sostendrán las flores que un día mostrarán Su gloria.”



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