top of page

El amor que siempre me encuentra

Devocional: El amor que siempre me encuentra es el amor del que no puedo escapar (y no quiero).

📖 Base Bíblica: Salmo 139:7, Romanos 8:38-39


Sentí que podía perderme…

Que si me alejaba lo suficiente—en mis pensamientos, en mis decisiones, en mis silencios—nadie realmente me encontraría.


Busqué espacios amplios donde esconder lo que no quería enfrentar. Como si el alma pudiera diluirse entre distancias, como si el corazón pudiera huir sin dejar rastro.


Pero hay una verdad que incomoda antes de abrazar: no hay lugar donde Su presencia no llegue primero.

Cuando pensamos en el universo, hablamos de distancias que nuestra mente apenas puede procesar. Planetas separados por millones de kilómetros… estrellas que están tan lejos que su luz tarda años en alcanzarnos.


Todo parece distante. Inalcanzable.

Y aun así… Dios está allí.


Pero lo más asombroso no es que esté en lo lejano…

es que también está aquí. Y aunque a veces quisiera evadir esa cercanía— porque implica rendirme, porque implica verme tal como soy— Su amor no retrocede… Me encuentra.


No para exponerme… sino para restaurarme.


✨ No hay distancia suficiente


A veces intentamos alejarnos, no solo físicamente, sino huyendo de nuestros problemas y evitando enfrentar aquello que nos incomoda. Intentamos “movernos” emocional o espiritualmente: en nuestras actitudes, en decisiones, en desconexión.


Cuando intentamos alejarnos de Dios, corremos un grave peligro espiritual… nuestras decisiones pueden llevarnos por caminos dolorosos y complicados. Por eso debemos ser sabios y cuidadosos a la hora de tomar decisiones.

Pero hay una verdad que no podemos evitar:


Dios es omnipresente; Su presencia está en todas partes, y eso no solo es sorprendente… es profundamente consolador. No podemos salir de Su alcance, ni siquiera cuando queremos.


“No es que Dios me sigue desde lejos… es que nunca he estado fuera de Su presencia.”

David proclama esa verdad en el Salmo 139:7:

“¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?”


Luego continúa diciendo que, aun si subiera a lo más alto o descendiera a lo más profundo, allí la mano del Señor lo encontrará.


Esto nos afirma algo poderoso: no hay distancia ni frontera fuera del alcance de Sus manos amorosas.


🌑 Cuando no queremos ser encontrados


A veces no huimos porque no amamos a Dios… huimos porque no queremos rendir ciertas áreas de nuestra vida.


Tal vez es rencor o amargura porque no hemos perdonado.


Tal vez es un hábito que nos está afectando.


O pensamientos que nos absorben y nos hacen “desaparecer” sin desaparecer.


Son muchas las cosas o situaciones que nos pueden estar alejando tanto de Dios como de las personas a nuestro alrededor.


“A veces no es que Dios esté lejos… es que yo estoy evitando ser vista.”


🔥 El amor que no retrocede


• Su presencia no es vigilancia… es cobertura

• No es persecución… es rescate constante


Es importante entender esto:


No puedes huir de Su presencia… y tampoco puedes ser separada de Su amor.

En Romanos 8:38–39, el apóstol Pablo escribe:

“Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni principados, ni lo presente ni lo por venir, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios…”


Y lo dejó claro, sin matices ni condiciones:


nada—ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada—puede separarnos del amor de Dios.


Nada. Ni siquiera yo… ni mis intentos de huir, ni mis silencios, ni mis resistencias. Porque Su amor no depende de mi cercanía…


Su amor es la razón por la que nunca estoy realmente lejos. Dios no me encuentra para señalarme, sino para sostenerme. Su presencia no me persigue para atraparme… sino para no perderme. Ni en lo más profundo de mí, donde ni yo sé llegar. Su amor ya hizo morada.


David preguntó: “¿A dónde huiré de Tu presencia?”

Pablo respondió: ni aunque pudieras… podrías salir de Su amor.


🤍 Oración


Señor, a veces intento esconderme…no porque no te ame, sino porque me cuesta rendirme por completo.

Hay partes de mí que todavía quiero controlar, lugares donde prefiero el silencio antes que Tu voz.


Pero hoy reconozco algo que no puedo negar: nunca he estado fuera de Tu presencia, ni en mis dudas, ni en mis distancias, ni siquiera en mis intentos de huir.


Tú siempre has estado cerca. Y aunque eso a veces me confronta… también es lo que más descanso me da. Porque significa que no tengo que encontrar el camino de vuelta, porque Tú ya estás aquí.


Enséñame a dejar de correr, a no temer ser vista por Ti, y a confiar en que Tu presencia no viene a señalarme… sino a restaurarme.


Amén.


“Aun en lo infinito del universo…nunca he estado fuera de Tu abrazo.” ✨


Comentarios


Dirección Postal 

HC 6 Box 60472

Camuy, P.R. 00627

Correo Electrónico

Teléfono

787-941-6768

Redes Sociales 

  • Facebook
  • Instagram
  • X

Subscribete a Su Amada+

Llena tu información y recibe nuestro boletín con las últimas noticias, eventos y ofertas exclusivas para nuestros miembros especiales como tú. 

Gracias por enviar.

© 2026 Su Amada Inc. & Yaritza Barreto

bottom of page