
Puedes Volver a Confiar
- yaritzabarreto7

- 16 jun
- 2 min de lectura
Día 5: Puedes Volver a Confiar
Lectura bíblica
“Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas.”
— Proverbios 3:5-6
Devocional
Las heridas tienen una forma silenciosa de cambiar nuestro corazón.
A veces no solo nos dejan dolor.
También nos dejan temor.
Después de ser decepcionadas, aprendemos a protegernos.
Después de ser rechazadas, aprendemos a levantar muros.
Después de ser lastimadas, aprendemos a mantener distancia.
Y sin darnos cuenta, comenzamos a creer que la única forma de no sufrir es no confiar.
Quizás hubo personas que rompieron promesas.
Quizás hubo personas que no estuvieron cuando más las necesitabas.
Quizás aprendiste que confiar era demasiado arriesgado.
Pero el Padre celestial no es como las personas que te fallaron.
Él no abandona.
Él no olvida.
Él no cambia.
Las heridas del pasado pueden hacer que nos resulte difícil acercarnos a Dios con libertad. Incluso pueden hacernos dudar de Su amor o de Sus intenciones.
Sin embargo, la confianza no nace de tener todas las respuestas.
La confianza nace de conocer el carácter de Aquel en quien hemos decidido creer.
Y nuestro Padre ha demostrado una y otra vez que es fiel.
Fue fiel en los momentos buenos.
Fue fiel en los momentos difíciles.
Fue fiel incluso cuando no podías verlo obrando.
Quizás hoy no puedas entender todo lo que has vivido.
Pero puedes confiar en el Dios que conoce el final de tu historia.
El mismo Padre que recogió tus lágrimas también sostiene tu futuro.
Y poco a poco, mientras descansas en Su amor, descubrirás que es posible volver a confiar.
No porque las personas nunca fallen.
Sino porque Dios nunca dejará de ser fiel.
Reflexiona
¿Hay alguna decepción o experiencia del pasado que ha dificultado tu confianza en Dios o en los demás?
Oración
Padre celestial, reconozco que algunas heridas han llenado mi corazón de temor y desconfianza. Hoy decido entregarte mis decepciones y mis miedos. Ayúdame a recordar que Tú eres diferente a cualquier persona que me haya fallado. Enséñame a descansar en Tu fidelidad y a confiar en Tu amor, aun cuando no comprenda todas las circunstancias. Gracias porque nunca me abandonas y siempre cumples Tus promesas. En el nombre de Jesús. Amén.
Para recordar
🤍 Puedes volver a confiar porque el Padre nunca ha dejado de ser fiel.




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